Fundació Chökyi Ö


Do not dwell in the past, do not dream of the future, concentrate the mind on the present moment.

Dharma Chakra

Do not dwell in the past, do not dream of the future, concentrate the mind on the present moment.

Buddha

Tara blanca (Es necesario haber recibido alguna iniciación, sea la que sea) (2a parte)

Tara blanca (Es necesario haber recibido alguna iniciación, sea la que sea) (2a parte)

Tara tiene 21 manifestaciones, cada forma toma un color diferente,

como azul, negro, verde, blanco ..., y cada una ofrece una energía

o virtud diferente para ayudarnos en nuestros caminos espirituales.

De estas 21 Taras, las dos más populares son Tara Verde y Tara

Blanca.

Se considera a Tara Blanca como la manifestación del aspecto

suave y sanador de Tara, complementario al aspecto dinámico,

vigoroso y creador de la Tara Verde, siendo las dos,

manifestaciones de la fuerza vital.

Se considera que en sus funciones está el hecho de concedernos

larga vida, buena fortuna y sabiduría; una larga vida nos permite

tener tiempo para trabajar en el camino de la liberación, la buena

fortuna o mérito nos dará las condiciones necesarias internas y

externas para nuestro progreso, y la sabiduría es la cualidad más

importante.

La historia del origen de Tara, explica que hace muchos años nació

como hija de un rey. Aconteció una princesa espiritual y compasiva,

regularmente ofrecía ofrendas y oraciones. Así desarrolló un gran

mérito, y los monjes le dijeron que, debido a sus logros

espirituales, rogaban para que renaciera como un hombre y pudiera

difundir las enseñanzas budistas. Ella respondió que no había ni

hombre ni mujer, que no había nada en realidad y que deseaba

permanecer en forma femenina para servir a otros seres hasta que

todo el mundo llegara a la iluminación, esto implicaba la ignorancia

de los monjes presuponiendo que sólo los hombres podían

transmitir la enseñanza de Buda. Así, Tara podría considerarse

como una de las primeras feministas.

Otra leyenda de Tara es que nació de las compasivas lágrimas de

Avalokiteshvara, el buda de la compasión